86 v2 – Prólogo

Epílogo v1 – Capítulo 1

Prólogo
Las fuerzas bajo su Alteza la Reina

 

“-Tú otra vez, Capitana Vladlena Millize.”

El superior, sentado detrás del escritorio, frunció el ceño amargamente al ver a Lena entrar a la habitación.

El uniforme de él estaba completamente arrugado, y no se había afeitado en días; éste superior de ella no mostraba impresión alguna de ser un soldado, y al ver su mirada descuidada, Lena solo podía bajar la cabeza fríamente hacia él.

Ella tenía un nuevo uniforme negro de forma ajustada, y su largo cabello plateado y sedoso tenía con algunas partes teñidas de rojo. Hace medio año, lideró el Escuadrón Spear Head, el escuadrón condenado a muerte que fue designado para su exterminio y enviado al otro lado del campo de batalla. Desde entonces, ella había mantenido esta apariencia. El uniforme negro era por el luto, mientras que el rojo representaba la sangre derramada.

Como había desafiado las órdenes y proporcionado asistencia, fue relevada a un rango de Capitán. Era poco probable que nunca fuera promovida otra vez.

“Utilizaste los cañones de intercepción por tu propia voluntad, proporcionaste munición y equipo, y mandaste a los demás escuadrones personalmente, ¿Cuántas veces tengo que enfatizar que no debes hacer nada innecesario por los 86 (cerdos)? ¿Sabes cuántas veces los de logística, armería y blindaje se han quejado?”

“No tendrían que haberlo hecho si hubieras dado la orden, Teniente Coronel. En cuanto a qué sus quejas y cuánto esfuerzo pones en ello, no tengo intención de entenderlo.”

El Teniente Coronel entrecerró un ojo, estaba intoxicado por el alcohol; el área debajo tenía arrugas.

“Cuida tus palabras, señorita. Como simple Capitán, debes conocer tu lugar.”

Lena simplemente se reía de eso.

Él básicamente estaba revelando que no era una amenaza para ella, a excepción de su rango, y no tenía las agallas para implementar ningún castigo real.

El escuadrón bajo el mando de Lena había derrotado a la mayoría de las unidades de <Legión> en el frente de batalla oriental. Las actuaciones de los subordinados afectarían directamente la calificación de sus superiores. Al comienzo de la guerra, un gran número de soldados reales fueron sacrificados; este hombre ante ella aprovechó la oportunidad proporcionada por la falta de poder, y ascendió al puesto de Teniente Coronel. Insatisfecho, quería seguir ascendiendo, y para él, Lena era una “gallina de los huevos de oro” que nunca debería ser acabada.

Mientras ella no se descuidara, él la protegería de cualquier cosa.

“Si me disculpa, teniente coronel”.

Se inclinó con gracia.

 

 

La primera zona legislativa tenía muchos edificios históricos, y la sede militar era tan rica y colorida como si un palacio. Ella caminó por los pasillos, y a su alrededor se veían condescendientes, rencorosas y burlonas miradas junto con murmullos.

Era una tonta al abandonar su puesto como comandante, y una participación futura en el liderazgo, todo por un grupo de meros 86. Esta princesa no puede entender la diferencia entre humanos y ganado. En un año, todas las fuerzas se detendrán, y la guerra llegará a su fin. Sin embargo, ella creía en las palabras de los cerdos, y se convirtió en un hazmerreir  que propuso “preparémonos para una batalla hasta el agotamiento”. Sería cuestión de tiempo hasta que todos la Colorata murieran, pero se esforzó por enviarlos al campo de batalla. Verdaderamente ella era la cruel Reina Sangrienta.

Que estúpido.

El Para-RAID en su cuello se activó, y ella se detuvo. Los tacones de sus botas militares hicieron golpearon en la madera de Parquet[1]. Después de un momento, ella se movió rápidamente.

“¿Me oyes, Handler Uno?”

“Cyclops. —el, ¿no? ¿Cuál es la situación?”

A través del Para-RAID, escuchó la voz áspera del Capitán Iida Shiden—con nombre clave ‘Cyclops’. Era el líder del escuadrón bajo el mando de Lena, el escuadrón llamado los “Oficiales de la Reina”.

Desde el incidente con el Escuadrón Spear Head, preguntaba los nombres de todos los Procesadores desde el día que ella se hacía cargo, pero solo los llamaba por nombre en clave.

Ella no pudo salvar a ninguno de ellos. Ella había supuesto que podía tratarlos como personas, y los llamó por sus nombres. Sin embargo, no podían escapar de lo inevitable, morir sin un funeral, sin nombre, como un Procesador.

“El enemigo había avanzado hasta el Punto 112, en la antigua terminal ferroviaria. Lo siento, el radar está bloqueado en este momento, ya era demasiado tarde cuando nos dimos cuenta… parece que la carne nueva sufrirá aquí…”

Lena chasqueó la lengua.

En verdad, la situación era terrible. En este campo de batalla, donde se declaraba cero muertos, muchos murieron, y un solo error resultaría en un sacrificio catastrófico.

“Despliega las fuerzas principales en el Punto 062 y atrae al enemigo con las fuerzas móviles. Los cañones de intercepción restantes deberían poder alcanzarlos, por lo menos. Ese lugar está lleno de casas y calles estrechas, por lo que debería ser ventajoso para los ‘Juggernauts’ más pequeños”.

Cyclops se reía entre dientes.

“Entonces los interceptamos justo en frente de la base. Si no podemos lograrlo aquí, este campo de batalla y el campo minado de ustedes, los republicanos, serán arrasados”.

“Pero si sobrevivimos, ese es el mejor punto para interceptar que se me ocurre”.

Lena dijo con decisión. Cyclops sonrió en silencio.

Sobrevivir. Esto no iba solo para los 86, sino también para los republicanos, incluida Lena, que estaban situados allí.

Para seguir viviendo, eso fue lo que dijo.

Creían que ella seguiría luchando y viviendo, y que debía cumplir esa promesa.

“Entendido, su alteza… le informaremos una vez que estemos en posición. Cualquier otra cosa que suceda la informaremos de inmediato”.

El Para-RAID fue desconectado.

Lena se apresuró hacia la sala de control, y una vez que vio el paisaje fuera de una ventana, caminó más despacio.

En la capital de San Magnolia, los únicos que caminaban por las aceras de piedra eran Albas de cabello y ojos plateados. La bandera de cinco colores, que simbolizaba la libertad, la igualdad, la fraternidad, la justicia y la pureza, revoloteaba bajo el limpio cielo azul de primavera, junto con el retrato en al bandera del revolucionario San Magnolia parándose firmemente.

Pronto, sería la época en que los conoció por primera vez, al Escuadrón Spearhead.

Ser capaces de llegar al final de un viaje donde se encontraría la libertad y luchar hasta el final fue su gloria. Ellos, que sonrieron al partir, nunca regresarían.

¿A dónde llegaron exactamente?

En este punto, —en una primavera claramente tempestuosa, las flores se alzaban en todas partes a través de la salvaje inmensidad.

 

Si murieron, ¿tendrían lo que resto merecía?

 


[1] Volvemos a empezar con referenciar, básicamente madera puesta en patrones geométricos.

 

Epílogo v1 – Capítulo 1

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