Fire girl c23

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Capítulo 23

Saltando desde la espalda del lobo blanco, la joven se acercó a la bruja y desesperadamente se agarró de ella.

“Por favor, para, por favor, simplemente detente ya, Hime”.

“Suzu”.

“No hay necesidad de preocuparse por estos chicos. Sólo podemos hacer que se marchen. Sólo por favor vuelve a la usual tú, Hime”.

“……”

La bruja en silencio miraba la declaración de Suzu, una expresión de asombro se mostraba en su rostro. Homura llamó a Suzuran.

“-Eri-Chan.”

“¿……?”

En ese instante, Suzuran pareció reaccionar inconscientemente a esas palabras, y miró hacia atrás a Homura.

“Eri-chan. Tienes el nombre de Suzuran ahora, ¿verdad? No voy decir que no respondas a ese nombre. Sin embargo, tu verdadero nombre es Erika Ono. Tu mamá te llamó Eri-chan”.

“¿Qué estás…? Detente…”

Suzuran irritantemente trató de quitar los pequeños sentimientos que estaban empezando a hacer burbujas en su interior.

“¡Yo no los conozco a ustedes! Desde que llegaron ustedes, Hime se ha puesto extraña. ¡Desaparece de aquí ya! ¡Deja a Hime y a mí en paz!”

Suzuran empujó a Homura.

Aun así, Homura no paró de llamarla.

“Esa cosa en su brazo, sí, esa- la has desgastado y apreciado todo este tiempo, ¿verdad? Esa te fue dada a ti por tu madre”.

Desconcertada, Suzuran agarró su propio brazo.

“Esto… lo tenía cuando fue recogido por Sekkachimaru…”

Suzuran miró a la bruja.

Allí, de pie sin habla, la bruja parecía estar luchando contra alguna angustia interna.

“¿Ma… má…?”

Incluso en su confusión, Suzuran susurró eso.

El lobo blanco gruñó y miraba ferozmente la espalda de Homura.

“Así que te las arreglaste para hablar con ellos, eh.”

“Koma-senpai… Taga-senpai.”

Kamikoma y Taga llegaron, habiéndose finalmente encontrado con Homura.

Taga, después de haber deshecho su Forma Berseker, llevaba al inconsciente Touya en su hombro.

Ambos chicos estaban heridos en gran medida, pero parecían estar sanos e intactos.

Kamikoma con cautela contempló la bruja.

“… Así que esto es lo que acaba de decir Suzuran,” la bruja murmuró humilde.

Por un instante, la expresión de Homura se puso alegre, en la creencia de que la bruja finalmente había entendido.

Sin embargo, pronto abrió mucho los ojos en estado de shock cuando una vez más sintió algo extraño en el comportamiento de la agotada bruja.

“¿Por qué no nos dejáis solas…?”

La bruja lo miró con frialdad.

“Los que se toparon con el Tengu Kakushi no pueden alcanzar la felicidad si regresan a su tierra natal.”

“Eso no es cierto, Subaru-san,” Homura decisivamente rechazó la afirmación de la bruja, y agregó: ” ‘El corazón de una pálida prímula sabe la temporada y espera la primavera’, sabes.”

La bruja repitió las palabras de Homura con un susurro, y luego hizo una mueca espantosa.

Incluso Suzuran se congeló de miedo con una expresión rígida ante los ojos de ella.

“Esa es la advertencia tradicional, el lema de mi familia. Esas palabras se refieren al aislamiento de la pálida prímula oculta bajo la nieve. Significa simplemente codiciar la facilidad y la ociosidad y no lograr nada, con lo cual no se pierde nada, o se experimenta dolor, o se da cuenta de que el frío es frío y la oscuridad es oscura”.

Como si estuvieran de acuerdo con su ira calmada, los lobos aumentaron visiblemente su hostilidad sedienta de sangre.

Tanto Kamikoma como Taga se hicieron aún más en el borde y pusieron sus manos en sus respectivas armas.

Pero Homura los contuvo y decisivamente siguió intentando persuadir a la bruja.

“Yo… conozco a la madre de la chica. Sé cuánto tiempo ha estado pensando continuamente en su bebé”.

Homura le tendió la mano, y Suzuran la miró profundamente y dolorosamente antes de volver a mirar a la bruja inquisitivamente.

“La primavera aún no llega. Ya ha pasado. Si Suzuran también me dijera que me dejará, le diré que es mejor simplemente permanecer en invierno-”

“Aun así.”

Homura se enfrentó a la bruja sin apartar la mirada.

“Aun así, la primavera llegará. Primavera llegará. ¡Incluso si el invierno continúa durante cien o mil años, la primavera vendrá definitivamente! ”

“¿Por qué vos lo dices? Es inútil desear la posibilidad de que nunca venga. Es un acto de locura sin recompensa. Así que ¿por qué vos lo dices?”

“Es porque… Soy un idiota que no sabe nada. ¡Pero!”

A pesar de sus torpes palabras, los ojos de Homura se mantuvieron fervorosos.

“Ella ha estado esperando todo este tiempo. Incluso si pasan varias décadas, si pudiera ver de nuevo a su hija de nuevo, sus sentimientos dolorosos también se irán en ese instante. Si la flor florece allí-”

“¿Estáis diciendo que se olvide el invierno?”

El tono frío de la bruja decía claramente a Homura que sus palabras no le habían llegado.

“Hime… Quiero conocer a mi madre. Quiero conocer a mi verdadera madre”.

Suzuran trató de implorarle a la bruja, pero ella se estremeció ante el aura congelante que emitía.

“No me llaméis tan casualmente Hime”.

Suzuran tembló con un sobresalto.

“Soy Subaru-Iotsumisumaru, no Hime. El destino de mi clan es proteger y transmitir la línea de sangre Misasagi y garantizar esta tierra. Si abandonarais el nombre que te concedí y te fueras, no actuarías amigable y ansiosamente hacia mí jamás”.

“Hime…… voy a volver. Después de conocer a mi verdadera madre, definitivamente voy a volver por ti, Hime”.

“No te necesité desde el principio.”

Los bordes de las mangas de la bruja revolotearon y sus dedos de repente cortaron el aire.

En ese instante, un rayo creció y estalló como un látigo, atacando cerca de Suzuran y Homura.

“-Detente.”

Con un grito bajo, Taga saltó hacia adelante frente a las dos chicas cuando cayeron y osciló su guante hacia la bruja para empujarla a un lado, y la bruja saltó de nuevo para esquivarlo.

“Este es el final para aquellos que alterarían el balance de mi corazón.”

El rayo atacó a Suzuran aún más intensamente.

Homura, habiendo apenas dar un paso atrás, miró con enojo a la bruja.

“Estas loca.”

El dedo de la bruja apareció, y había una piedra de alma atada a una cuerda y colgaba de ella, que ahora comenzaba a temblar y se balancearse.

“Oh por…”

Al ver que y comprender lo que estaba a punto de suceder, Kamikoma tragó saliva.

“Fosforoso-”

Sin dar tiempo a nadie de mirar de cerca la joya, una bola de fuego apareció justo en frente de ella.

Era una gigantesca bola de fuego como ninguna que Homura había visto antes-

Y los peculiares sonidos metálicos resonaban en el aire como una orquesta.

“¡Vuelvan, Homura, Taichi! ¡Ella está impulsando eso”

Kamikoma gritó mientras trataba de levantar enérgicamente a Touya de donde había sido puesto en el suelo.

Con la intención de quemar todo a cenizas, la bola de fuego continuó hinchándose y haciéndose más grande.

“-Espíritu- Misericordioso-”

La bola de fuego se veía eventualmente ampliada hasta el punto en que su parte inferior tocaba el suelo, haciendo un hoyo inmediatamente en el terreno y quemando toda la hierba y las flores en un instante.

Taga agarró el hombro de Homura y le recomendó huir.

“¡No puedo- dejar a esa chica detrás!” Gritó Homura y señaló a Suzuran que se había derrumbado en el suelo delante de la bruja.

Arrojando sus guantes, ya que estaban en el camino, Taga levantó a Suzuran en sus brazos, y mientras tanto Homura tomaba respiraciones profundas y se preparaba para usar magia.

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Ya no tenía la piedra de alma que senpai le había confiado.

“-Geyserite.”

La bola de fuego, habiendo alcanzado varias veces el tamaño del cuerpo de Taga, se disparó sucesivamente para atacarlos.

Quemaba el aire y liberaba calor lo suficientemente caliente para hacer arder el pecho de Homura con sólo abrir la boca.

“-”

Ya no había suficiente tiempo para que ella formara un patrón de nivel hexaedro y recitara el encantamiento.

Sin embargo-

“El encantamiento no es necesario-“

Las palabras de Senpai llegaron a la mente de Homura.

“Lo que se necesita es la imagen de lo que te imaginas. El encantamiento no es más que una ayuda”.

Frenéticamente extendiendo sus manos hacia la bola de fuego gigante, Homura inconscientemente completó el proceso paso a paso que senpai le había enseñado en el río y simplemente imaginó el patrón en su totalidad de una sola vez.

Para dar un ejemplo, era como tomar todo el proceso de una incipiente semilla y que crezca en un árbol grande y, finalmente, que se descomponga como para que todo haya sido parte de esa única semilla-

O como agarrar el ciclo del agua, evaporarla desde el mar y convertirla en nubes y lluvia que luego se viertan hacia abajo en las montañas y de seguido los ríos volvieran al mar como un solo ciclo sin perjudicar los detalles de los procesos de reunificación y dispersión

Ella hizo y repitió esa única imagen y esa instantánea aria innumerables veces en su mente. (N.T: Canción larga de opera)

Eso llenó la totalidad de la conciencia de Homura.

Más rápido, más rápido. Eso era todo lo que pensaba.

Con un estallido, una bola de fuego apareció ante sus palmas superpuestas. Era una pequeña llama que ni siquiera se podía comparar con la de la bruja.

En el instante siguiente, la pequeña llama creció infinitamente en número y se convirtió en una pared de bolas de fuego perfectamente alineadas hacia arriba que bloqueaban el camino de la amenaza que se aproximaba.

Justo cuando parecía que la pared había detenido la bola de fuego gigante, se envolvió alrededor de ella como una red y la mantuvo detenido en su lugar.

La bola de fuego de la bruja y de la pared de bolas de fuego de Homura se fusionaron en un simple trozo de llamas, permaneciendo todavía en el aire entre ellas dos.

Junto con la respuesta positiva al controlar sus hechizos, el retroceso de los dos hechizos en guerra uno contra el otro golpeó a las dos hechiceras justo en su centro.

Perdiéndose sí misma en su ardiente ira, la bruja trató de dominar a Homura.

Pero algo extraño sucedió mientras sus labios intentaron decir la frase de encantamiento.

“Mi control sobre la piedra… está siendo robado…”

La piedra de alma visiblemente resonante entre sus dedos estaba brillando en contra de la voluntad de la bruja y se volvió incandescente.

“¡Despierta  y… vuelve a tus sentidos ya!”

Dejando escapar un clamoroso grito de angustia, Homura empujó hacia atrás la bola de fuego con fuerza.

La bola de fuego se redujo y convergió en un solo punto, y luego explotó ante los ojos de la bruja.

El color desapareció del mundo, dejando sólo un fuego primigenio iluminando la zona.

El fragmento de la verdadera llama que gobernaba este mundo blanco se posó allí sólo por un instante, y luego se convirtió en un violento y explosivo estallido que se dispersó y regresó a su lugar entre los componentes del mundo.

 

La imagen remanente grabada en fuego ante sus ojos se desvaneció gradualmente.

El contorno y los detalles de la tierra cerca del castillo  del valle regresaron.

Después de haberse postrado en el suelo mientras era sacudida por el viento embravecido, Kamikoma finalmente se puso de pie y giró la cabeza a por un lado y por el otro en busca de sus compañeros.

“¡… Haah……!”

“¡O-Oye… esas quemaduras tuyas-!”

Recuperando la conciencia después de haber sido cubierta y protegida por Kamikoma, la chica del kimono azul-Suzuran-se arrastró debajo de ella y desesperadamente se adelantó.

Ella se dirigió directamente hacia Homura, que estaba de pie inmóvil mientras sujetaba uno de sus brazos inciertamente, y la bruja, que se había derrumbado y yacía tendida en el suelo sin ni siquiera tener contracciones musculares.

“… Realmente, esa chica…”

Kamikoma sacó su laúd, del cual se habían roto varias cuerdas, cerca de ella y miró a su alrededor, y se encontró inmediatamente a Taga también.

Taga estaba en silencio arrodillado en el suelo y examinaba a Touya.

Ellos habían volado muy lejos, en esa breve explosión.

Al ver que los dos chicos parecían estar a salvo e ilesos, Kamikoma se acercó a ellos, pero estaba sin habla.

Taga había sacado un pañuelo de su bolsillo en el pecho y limpió la cara de Touya con sus toscos dedos.

Cuando Touya se movió ligeramente, como si comenzara a despertar de una terrible pesadilla, Taga limpió cuidadosamente las lágrimas que fluían de la comisura de los ojos del muchacho joven. Su rostro se puso serio y triste cuando lo hizo-

Kamikoma se acercó con timidez, como si acabara de ver algo que no debería haber visto.

“Taichi.”

Ella tiró de la manga de Taichi con los dedos, y él levantó la cabeza en sorpresa.

Al ver la expresión con ligeros pucheros de Kamikoma, Taga le ofreció a toda prisa el pañuelo a ella.

“………”

Kamikoma se limitó a mirarlo, sin que su cara con pucheros cambiara, por lo que, tomando la sugerencia, Taga gentilmente le tendió su mano.

Poniendo su mano sobre la cabeza de ella y prácticamente ocultándola bajo su mano, él frotó la cara de ella y el resto de su cabeza sin preocuparse de que cómo agitaba aún más el cabello despeinado de ella por la explosión anterior.

“… Ah…… uf …”

Kamikoma dejó escapar un estremecimiento y se golpeó sus mejillas, y sólo entonces se recuperó su habitualmente brillante sonrisa.

Y luego volvió a mirar hacia abajo al lado de Touya con Taichi.

“Creo que todos nosotros salimos sin peligro”.

Taga asintió con la cabeza.

 

Al darse cuenta de que la melodía de la curación estaba sonando, la princesa de cabellos dorados trató de levantarse del suelo.

“… Kuh…”

Subaru, quien había recuperado simplemente la conciencia, dejó escapar un quejido.

Homura estaba mirándola con una expresión compleja, a pesar del hecho de que ella había sufrido heridas graves en sus manos.

Subaru la miró, aturdida y murmuró.

“Así que fui demasiado lento con mi Mathematica…”

“……”

Cuando Subaru estaba arrodillada en el suelo, Suzuran se aferró a su pecho.

Kamikoma, Taga y Touya, todos observaban la escena desde atrás.

“Hime…”

Subaru colocó suavemente una mano sobre la cabeza de Suzuran.

“Esa pulsera-”

“……”

“Aunque se ha ido ahora, solía ser una campana atada a esa pulsera… es de donde elegí tu nombre, Suzu“. (N.T: Apenas ahora se viene a explicar que Suzu significa campana)

La voz de Subaru era suave, habiendo recuperado la razón y su expresión de bruja había desaparecido por completo ahora. Luego miró a Homura.

“¿Sois una descendiente del clan Misasagi…?”

Homura sacudió ligeramente la cabeza.

“No. Misasagi es mi senpai. Me enteré de ese lema de familia por ella también”.

“Por senpai, ¿Te estáis refiriendo a la muchacha que Suzu trajo aquí?”

“Sí.”

Mientras que con amor acariciaba la cabeza de Suzuran apoyada contra su pecho, Subaru centró su atención en la horquilla en el cabello de Suzuran.

Con el tiempo, pareció calmarse y volvió a hablar.

“Cuando los tiempos cambian, incluso el lema de la familia que hemos transmitido sin cambios también, eh… Tal vez esta vez cambie también.”

Después de decir esto, Subaru dejó escapar un profundo suspiro.

Con la ayuda de Homura y Suzuran, se levantó y se sentó en una silla cercana.

Suzuran continuaba aferrándose a Subaru como si fuera una parte de su padre adoptivo, mostrando preocupación por ella y ni siquiera tratando de alejarse.

Homura y los demás se miraron ansiosamente.

Sin nada que hacer, Homura y los demás de mala gana prometieron a visitarlas de nuevo y salir del castillo por ahora.

 

-Una semana más tarde.

En un día claro después de que un mes había pasado en el tiempo Nutelliano.

Aunque todavía albergaba cierto nerviosismo considerable, Homura y los otros visitaron el valle de la bruja.

Los actuales miembros eran Homura, Touya y Misasagi-senpai.

La razón por la que fueron capaces de visitar Nutella de nuevo en un corto período de tiempo era especialmente porque habían tomado prestado el anillo de Transporte de la Academia Hiyoshizaka y acortaron el intervalo de las oportunidades de transporte mediante la distribución del costo de energía mágica necesaria entre las dos escuelas.

“Sois- una descendiente de nuestro clan-”

“……”

Subaru y Mayo. Ambas miembros del clan Misasagi.

Al verlas allí de pie una frente al otro, una semejanza entre ellos podría ser vista claramente.

Subaru sintió fuertemente que se ella misma no necesitaba que ninguna palabra fuera dicha para entender.

Lazos de sangre conectados a través de estos dos planetas diferentes.

“Soy Misasagi Mayo. Soy de la undécima generación de descendientes del hermano menor de Misasagi Yoshizumi, Misasagi Yoshinao”.

“¿Entonces el clan Misasagi logró revivir y reconstruirse?”

“Sí. Tras el final de la era Edo, Japón se abrió al mundo y nuestra familia perdió su posición como samurai, pero hemos luchado en cada generación para nunca olvidar las lecciones y la dignidad de nuestro fundador de la familia.”

Senpai tímidamente tendió algo.

“Esta es la herencia transmitida en nuestra familia-una espada corta dejada por Yoshizumi-dono. Como su descendiente directo, por derecho te pertenece. Por favor acéptalo.”

“Un recuerdo… de mi padre.”

Aceptando la espada corta presentada reverentemente, Subaru la abrazó preciosamente contra su pecho.

“No se ha oxidado en absoluto. Todavía se ve tan nueva… ”

Las lágrimas corrían por las mejillas de Subaru.

“Todos los recuerdos de mi padre decayeron y se oxidaron con el paso del tiempo, hasta que todo lo que quedaba eran tumbas sin sentido y los recuerdos dentro de mí. Proteger el camino de la vida de aquí que mi padre amaba y recordar los sentimientos que dejó  atrás fueron mi única fuente de paz, pero…”

Subaru miraba a senpai y luego a Suzuran junto a ella.

“Tanto Suzuran y la visita de la descendiente de mi familia me hacen sentir de forma inesperada contenta de haber vivido tanto tiempo.”

Ella miró a Homura y Touya y dignamente corrigió su postura al sentarse.

“Incluso si me he debilitado con la edad… no hay excusa para comportarme vergonzosamente y atacar a aquellos que no llevan ningún pecado y mis propios descendiente. Yo os pido su perdón”.

Touya todavía mostraba signos vivos por todo su cuerpo de las graves lesiones que había sufrido en esa batalla caótica. Llevaba una expresión de pesar clara, y sus ojos mientras miraba la cabeza inclinada de Subaru mostraban claramente que él ya la había perdonado.

Lo mismo ocurrió con Homura.

Misasagi se acercó Subaru y habló mientras colocaba una mano sobre su hombro.

“Por favor levanta la cabeza. Aunque hubo una desafortunada serie de eventos, creo que este encuentro entre nosotros es un milagro de la buena fortuna. ¿Puedo pedirte que vigiles nuestras actividades en Nutella, tu guía y bendición?”

Subaru dio un pequeño pero firme movimiento de cabeza.

“Ayudaré con lo mejor de mis habilidades. Mi deber como una de las que lleva la sangre de ambos planetas. Es también un acto de piedad filial hacia mi padre”.

“Umm…”

Homura interrumpió.

“S-Si es posible, ¿te gustaría venir a la Tierra también, Subaru-san? ¿N-no vienes con nosotros?”

“… La tierra… El hogar de mi padre, eh…”

Subaru respondió con una sonrisa fugaz hacia esa sugerencia.

Homura y los otros no podían penetrar el corazón de Subaru en ese momento. Profundamente los sentimientos nostálgicos estaban contenidos en esa sonrisa.

“Estoy muy agradecida por tu propuesta, pero… No puedo ir a tu mundo. No, no es una cuestión de cómo me siento. La antigua sangre de este planeta que fluye por mis venas no lo permite”.

“¿La sangre de tu madre……?”

Subaru asintió.

“Sólo una vez, mi padre me contó con una manera solitaria de cómo La Gente de Sagacidad  había regresado a la Tierra a través del uso de Mathematica- sin embargo, él no eligió ese camino. Optó por permanecer en este planeta con mi madre y yo de bebé. Por desgracia, ese método de retorno ya se ha perdido también”.

Limpiando su melancólica expresión, Subaru se dio la vuelta brillantemente.

“Suzu, sois diferente. No tenéis miedo.”

“Hime”.

Suzuran ansiosamente miró a Subaru.

“… No quiero estar separado de Hime”.

Ella se aferró a la ligera de la manga del kimono de su madre adoptiva.

“Por favor entiende. Tenéis a alguien esperando por ti y un lugar al que volver”.

Subaru tomó los dedos de la joven y suavemente los guió hacia su palma.

“Ya he recibido un montón de ti. Demasiado”.

“Hime…”

Suzuran comenzó a llorar y se aferró a Subaru.

“No es una eterna despedida. Puedes visitar en cualquier momento, como mi Suzuran de nuevo”.

“No…”

“Yukiwarimaru y los demás también te esperarán.”

Atrapada en el estado de ánimo, Homura se secó las lágrimas y murmuró para ella misma.

“Uugh… N-No hay manera, es como si yo hubiera llegado a llevarme a una niña que abraza a su querida niñera.”

“Oye.”

Touya clavó su codo en el costado de Homura.

En contraste con las palabras de Subaru, Touya y los demás podían imaginar que esto podría ser su último adiós.

Teniendo en cuenta el futuro de Suzuran- Ono Erika después de regresar a la Tierra y el flujo del tiempo diferente entre los dos mundos… el chance era pequeño, pero eso no quería decir que la posibilidad de su reencuentro era  absolutamente cero.

“He oído que ese castillo que todos ustedes usabais como sede aquí fue terriblemente destruido porque Suzuran jugaba alrededor con fuego”.

“N-no creo que puede se pueda quitar por solo jugar con fuego, sin embargo.”

“Mi crianza con ella fue insuficiente. Probablemente eso le cause problemas a su verdadera madre.”

Dicho esto, Subaru acarició la cabeza de Suzuran mientras ella continuaba aferrándose y presionando su cara contra el pecho de su madre adoptiva. Subaru soltó una risa llorosa.

“¿Qué les parece? ¿Por qué no mueven vuestro- ¿qué era eso de nuevo? Campamento -base a este castillo? Sería más conveniente de esa manera. Aunque no es tanto como una recompensa. ”

“¡!”

Los ojos de Homura se abrieron.

“……¿Hablas en serio?”

“Podéis pasar mucho tiempo reconstruyendo gradualmente el castillo de allí mientras que se pueden establecer aquí.”

“¡Qué maravilloso! ¡Eso sería genial! De esa forma no habrías de estar sola tampoco, Subaru-san, y podemos informarte sobre que tan bien la está pasando Suzuran-chan también”.

“También puedo traer algunas nuevas historias de Rakugo”, agregó Touya.

“Eso sería muy agradable.”

“Wow, qué bien… ¿Eh, pero ¿qué pasa con las restricciones del anillo de Transporte…?”

“También creo que no es una mala idea, pero no sé cómo lo lograríamos, prácticamente hablando,” reflexionó Touya. “¿Hay una manera de cambiar la ubicación de transporte?”

Senpai se cruzó de brazos y consideró la pregunta de Touya.

“El reajuste del anillo de transporte puede requerir volver a calcular todo y reconstruirlo desde cero, pero… no creo que sea imposible.”

 

En aras de la madre de Suzuran que estaba esperando el regreso de su hija, Homura y los demás no perdieron más tiempo en el castillo y se fueron.

Suzuran todavía estaba triste mientras acompañaba a Homura y los demás, y cuando volvió a mirar hacia atrás a su casa acostumbrada, Subaru-hime estaba de pie en la base del castillo, viendo a Suzuran con un pequeño movimiento de la mano.

Los lobos se habían reunido a su lado y estaban claramente inquietos, parecía dispuesto a perseguir a Suzuran en cualquier momento, pero el lobo blanco gigante, Yukiwarimaru, los mantenía con firmeza.

Tanto el castillo como la familia adoptiva de Suzuran se fueron alejando, y cuando ya no podía verlos nunca más, el aullido de un lobo solo desgarradoramente hizo eco a través del valle.

FIN DEL CAPÍTULO 23.

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