SAO 18 adelanto

Capítulo 22

Parte 2

Me alcanzará.

Alice, montada sobre Amayori, observaba hacia atrás mientras chasqueaba sus pequeños labios.

El terrible punto negro, flotando en el cielo, definitivamente era aún más grande que hace cinco minutos. No era debido a que la velocidad del enemigo hubiera aumentado, sino que Amayori y Takiguri aún estaban agotados.

Naturalmente era casi un milagro que fueran capaces de llegar tan lejos, ya que después de todo, volaron prácticamente sin descanso. Desde la Capital Central, Centoria, hasta el mismísimo borde del mundo, una distancia varias veces mayor que el radio del Imperio Humano, durante medio día. Ambos dragones, sin duda, volaban con lo  último que les quedaba de fuerzas, disminuyendo intensamente su Vida.

Pero, ¿por qué su perseguidor no se cansaba?

Al confirmarlo con un telescopio hecho con un elemento de cristal, él se encontraba en la parte posterior de una criatura extraña, diferente a un dragón. Alice nunca antes había visto criaturas así, sin alas y simplemente asemejándose a un disco, ni en el Imperio Humano, ni en el Dark Territory.

La arquera llamada Sinon, quien vino del llamado “Mundo Real” por Kirito, también podía volar. Su perseguidor, el emperador del Dark Territory y al mismo tiempo el Dios de la Oscuridad, Vector, también era un hombre del mundo real, hostil hacia Kirito y Sinon.

El Emperador Vector ya perdió una vez ante la espada del Integrity Knight Bercouli, probablemente usando la técnica «Release Recollection» de su arma sagrada, la «Time Piercing Sword». Pero regresó aquí, ya con una nueva vida, y se propuso perseguir a Alice.

La ira que le causó la imperdonable e injusta “resurrección”, devaluando así la muerte de Bercouli, no desaparecería nunca.

Pero Alice se dio cuenta de algo mientras volaba sola.

Si el enemigo era inmortal en este mundo

Era necesario matarlo en real.

Por esta razón, cueste lo que cueste, era necesario que llegara al “World End Altar”.

Dirigiendo su mirada hacia adelante, observó los muros extrañamente verticales de altura inconcebible, alzadas sobre el cielo rojo. Estos eran los mismísimos “Muros del World End” de los mitos de la creación del mundo. A diferencia de la Sierra Montañosa en el borde del Imperio Humano, la cual se podía volar usando un dragón, estos muros, que delimitan el Dark Territory, se extienden a alturas infinitas.

Delante de la pared, aproximadamente a la altura a la cual Alice estaba volando…

Una pequeña isla flotante yacía en el aire.

Era absolutamente imposible entender por qué un pequeño pedazo de tierra, que recordaba a una taza desde su parte inferior, flotaba en el aire sin apoyo alguno.

Entrecerrando los ojos, en la superficie plana de la parte superior, se podía ver la estructura artificial. Este, probablemente, era el “World End Altar”, al que ella se dirigía. La salida de este mundo y la entrada al “Mundo Real”.

La distancia que había era de alrededor de 10 kilolus, pero, desafortunadamente, el Emperador Vector la alcanzaría más rápido de lo que Alice hubiera llegado al Altar.

Alice inhaló y exhaló lentamente.

Suavemente acarició el cuello del dragón con su mano derecha y ordenó:

­”Gracias por todo, Amayori y Takiguri, hicieron un buen trabajo, ahora desciendan”.

Ambas cabezas emitieron un silencioso “kew-py”, y uno por uno los dragones comenzaron a girar en espiral hacia abajo.

El terreno de abajo cambió un poco a como era hace poco, convirtiéndose en un páramo frío de color gris oscuro. Después de haber recorrido los largos senderos en el mar de arena extendido alrededor del frio desierto, como si los dioses fueran demasiado perezosos para crear esta parte del mundo, los dragones aterrizaron.

Alice rápidamente saltó de la espalda de Amayori, quien al mismo tiempo emitió un agitado grito gutural desde su garganta. Miró dentro de la bolsa en su cintura y sacó una pequeña botella, en la que todavía había líquido.

Vertió la mitad del líquido azul en la boca de Amayori, y la otra mitad en la boca de su hermano. A pesar de que este líquido fue creado por la Iglesia Axiom, no era suficiente para restaurar la enorme Vida de los dragones, pero debería ser suficiente para que tuvieran la fuerza para pararse una vez más y volar.

Alice acarició suavemente el pelaje en la barbilla de los dragones.

“Amayori, Takiguri”.

Tan pronto como lo dijo, las lágrimas llenaron sus ojos. Sin embargo, ella, de mala gana, continuó.

“Esta es mi despedida, mi última orden… Diríjanse al Imperio Humano, regresen a los nidos de dragones en la región occidental, al llegar: Amayori, busca un novio, y Takiguri busca una novia, formen muchos dragones fuertes e inteligentes en futuros caballeros dragón”.

De repente, Amayori levantó la cabeza y lamió a Alice en la mejilla.

Takiguri giró y olfateó el instrumento sagrado, la Fragant Olive Sword, que Alice tomó de la bolsa en su lado derecho.

Alice repitió estrictamente la orden a los dragones, quienes continuaban mirándola.

“¡Váyanse ahora! ¡Y no miren atrás, vuelen recto!”

¡Váyanse, se lo ruego!

Los dragones simultáneamente levantaron la cabeza y cantaron “kyu-ru-ru”.

Entonces ambas bestias gigantes se levantaron, dirigiéndose hacia la región occidental, huían y volaban sin mirar atrás. Con sus alas extendidas a través del desierto, formaban olas de viento, y sus grandes cuerpos lanudos comenzaron a alejarse.

Tanto el hermano como la hermana volaban en paralelo, casi tocándose las alas, mientras ganaban altura.

Y entonces──.

Amayori giró su largo cuello hacia atrás.

Alice vio claramente los hermosos ojos de cristal llenos de amor. Una gran gota, acumulada en una esquina, brillaba intensamente y reflejaba el cielo.

“¿Ama… yori…?”

Alice, con un nudo en la garganta, intentó decir algo.

El dragón giró su cabeza hacia su hermano mayor, inclinó su cuerpo hacia la derecha y cambió de dirección con un ángulo agudo. Soltó un furioso rugido y apuntó en lugar del oeste hacia el cielo del norte. Se dirigía hacia el perseguidor negro ya claramente visible.

“No, no… no, Amayori, ¡esto es malo!”

Gritó Alice y corrió.

Sin embargo, la fina arena del desierto abarrotaba los movimientos de sus zapatos.

Alice, quien cayó con ambas manos, vio como Amayori y Takiguri iban más alto, hacia donde un enemigo inmortal los estaba esperando.

Las escamas plateadas brillaron con las llamas del atardecer.

Sus picos afilados, como los de las palomas, están abiertos de par en par.

Tan pronto como el perseguidor estuvo en su rango, el hermano y la hermana usaron su arma más formidable, el aliento de fuego. El cielo fue atravesado por una pura y brillante luz blanca, como si la vida del dragón estuviera ardiendo.

El enemigo, volando sobre la espalda del monstruo, ni siquiera intentó cambiar la trayectoria, sino que simplemente miró la llama inminente de altísima temperatura.

Extendió su mano izquierda normalmente, enderezando sus dedos.

No se podrá proteger de esto. El ataque de un dragón en este mundo tiene la más alta prioridad como ataque, con la posible excepción del Full Armament Control de los Integrity Knights, e incluso de algún arte sagrado complejo creado por un grupo de practicantes de alto nivel. Y hay dos de ellos. No hay tiempo, no podrá crear un arte de defensa.

Así pensó Alice.

Pero.

Los dos rayos ardientes, que volaban con un sonido agudo y resonante, justo antes de quemar el cuerpo del enemigo, fueron absorbidos por él. Un fenómeno extraño, más allá de la comprensión de Alice.

Desde la mano izquierda del perseguidor, una oscuridad en espiral de color negro azabache se formó.

El espacio circundante fue distorsionado, como atraído hacia esta oscuridad. E incluso poseyendo poderes increíbles, el aliento de los dragones no fue la excepción. La trayectoria recta de los rayos llameantes se curvó formando un arco y se incrustó en el brazo izquierdo del hombre.

Solo ligeramente iluminando todo a su alrededor, sin destellos o explosiones, los dos rayos ardientes fueron absorbidos sin dejar rastro.

Alice podía ver claramente la sonrisa en los delgados labios del enemigo que aún era una mancha negra en la distancia, volando en altitud, donde ningún arte sagrado o habilidad de espada podía alcanzarlo.

Y justo después de eso.

Habiendo emitido un sonido áspero, como un crujido de arena en el cristal, varios relámpagos negros volaron de la oscuridad alrededor del brazo izquierdo del hombre.

Como si se convirtiera en su propio poder, el aliento de fuego absorbido y oscurecido de los dragones golpeó implacablemente las alas de Amayori y los miembros de Takiguri. Ambos dragones dieron gritos agudos, llenos de sufrimiento, y en el aire había mucha sangre roja, más brillante que el cielo sobre ellos.

“A……”

Alice, respirando pesadamente, gritó en el cielo, agitando con ambas manos:

“¡Amayori…! ¡Vuelen! ¡Está bien, se los ruego, vuelen lejos…!”

Los dragones escucharon estos gritos. Pero los dos dragones, ignorando por completo la voz de Alice, agitaron sus alas y corrieron de nuevo al ataque.

Las bocas estaban abiertas por completo. La llama del aire ardiente se reflejaba en las puntas de sus colmillos, parpadeando irregularmente con luz blanca.

¡¡ZU~ BA~ TSSSSS!!

Las corrientes de fuego quemaron nuevamente el cielo.

De nuevo, ese hombre creó un escudo de oscuridad que consumió el fuego.

Y aunque era obvio que continuaría repitiendo ese contraataque, los dragones simplemente continuaron atacando. Aún emitían luz por sus bocas, agitaban sus alas violentamente y se acercaban al enemigo.

La sangre que se derramaba de las heridas en ambos cuerpos se convirtió en una llama. Las escamas plateadas caían una tras otra, convirtiéndose en gotas de luz, permaneciendo suspendidas en el aire.

La esencia misma de los dragones se convirtió en luz pura.

Los rayos de fuego que los dragones seguían liberando, y disminuyendo su Vida, llenaban el vórtice negro, que parpadeaba de forma desigual, como si éste no pudiera combatir la ferocidad de la luz ardiente. De la mano izquierda del hombre se levantó un humo blanco.

Pero en este momento.

Todo el cuerpo del enemigo estaba envuelto en una capa de oscuridad de color azul y negro. El vórtice de vacío emanado de su mano izquierda también ganaba velocidad, e inmediatamente el rayo negro que volaba desde su centro hizo frente a los flameantes rayos blancos.

En la lucha contra la fuerza oscura, las corrientes de luz se mantuvieron durante aproximadamente un segundo, y después de eso, involuntariamente se separaron, volando hacia atrás. Numerosos rayos negros golpearon a Amayori y Takiguri, quienes desperdiciaban sus últimas fuerzas, quemando sus alas.

“¡Amayori! ¡¡Ama… yori….!!”

Y en ese momento, cuando el grito completo de Alice atravesó el desierto.

Una estrella cayó del cielo.

A una velocidad tremenda, dos luces brillantes cayeron del cielo rojo.

Una iba directamente al suelo.

La otra colgaba en medio de los dragones y el perseguidor. La luz desapareció, revelando la figura oculta en su interior.

Un Humano.

Es un espadachín.

Su cabello negro estaba algo más largo de lo normal, y se agita con el viento. Dos espadas largas de blanco y negro estaban cruzadas en su parte posterior. Cruzó sus brazos sobre su pecho y silenciosamente miró la tormenta inminente de oscuridad.

¡¡Bang!! Bsshhh!!

Relámpagos con un sonido penetrante golpearon al espadachín. No, no lo tocaron. Pocos antes de alcanzar al espadachín parado en el aire con los brazos cruzados, el rayo rompió una barrera invisible, desperdiciando energía en vano.

Alice dejó de respirar, abrió los ojos por completo.

El espadachín con túnica negra miró a su alrededor y vio a Alice de pie sobre el suelo.

Ante los ojos de algunos rostros jóvenes, se encendieron chispas brillantes. Alice sintió calor en su corazón. Este calor se extendió instantáneamente por todo su cuerpo, lo que obligaba a su corazón a latir más rápido.

Sintiendo como sus ojos se llenaban de nuevas lágrimas, Alice murmuró.

“Kiri…… to…”

El espadachín, despertando tan fuerte como antes luego de un largo sueño de 6 meses, asintió con una leve sonrisa. Luego giró y levantó su mano derecha.

Ante esta mano, los dragones moribundos batieron sus alas con sus últimos esfuerzos. Las puntas de sus alas y colas ya habían desaparecido, como si se hubieran convertido en luz.

Cuando Amayori vio a Kirito, con quien vivió durante medio año bajo un mismo techo en una cabaña en las afueras de la Aldea Rulid, lanzó un grito silencioso.

Kirito asintió con la cabeza y cerró los párpados.

De repente, ambos dragones fueron envueltos en una capa translúcida. Como si estuvieran en una gran burbuja de jabón. Pero los dragones, sin miedo, doblaron sus alas, doblaron sus cuellos y se enroscaron en espirales.

La bola arcoíris lentamente cayó sobre la cabeza de Alice.

Ante los ojos de Alice, quien olvidó respirar y  observaba continuamente la bola, hubo un fenómeno sorprendente.

Amayori y Takiguri dentro de un globo que brillaba con los siete colores, se separaron y se volvían cada vez más pequeños. No solo en tamaño, parece que se hicieron más jóvenes.

Sus garras afiladas fueron redondeadas. En lugar de gruesas escamas plateadas, aparecieron suaves plumas. Sus colas y cuellos se acortaron, y las pequeñas alas cubrieron la pelusa.

Los dragones no tenían más de 50 centímetros cuando cayeron en los brazos de Alice. Takiguri, cubierto de pelaje blanco azulado, pareció dormirse profundamente tan pronto como cerró los ojos.

Y Amayori, que se había convertido exactamente en la misma bola de pelusa verde que Alice encontró por primera vez en la Catedral Central, la observó directamente y, abrió su pico lleno de dientes blancos y perlados.

“¡Ki-yuri!”

“Ama… yori…”

Seguido de la forma en que Alice exhaló su nombre, flotaron esponjosas plumas de dragón.

Inmediatamente después, la luz arcoíris que cubría a los dos dragones se hizo más fuerte de repente. La suavidad que Alice sintió en sus manos fue reemplazada por una suave dureza. En un abrir y cerrar de ojos, ya había dos grandes huevos en sus manos.

Los huevos brillantes perdieron gradualmente su color iridiscente y disminuyeron de tamaño hasta que el brillo desapareció por completo, y su tamaño no sobrepasaba la palma de su mano.

Alice, hipnotizada por lo que estaba pasando, reflexionó sobre la esencia de este fenómeno. Kirito probablemente razonó que los cuerpos de Amayori y Takiguri no podrían restaurar completamente su Vida al máximo valor, y para evitar sus muertes, Kirito simplemente redujo el mismo máximo, en otras palabras, los devolvió a su estado de huevos.

Alice, quien debería haber sido la mejor practicante de las artes sagradas en el mundo, no podía imaginar qué tipo de técnica podría lograr tal efecto, pero no le molestaba en absoluto. Podré volver a ver a estos dragones, este pensamiento llenó su corazón.

Cubriendo cuidadosamente los huevos con ambas manos, Alice miró hacia el cielo.

“Gracias y bienvenido de vuelta, Kirito.”

Susurró con su voz llena de lágrimas.

Esta frase no debería haber alcanzado el cielo, pero la figura con túnica negra asintió firmemente con la cabeza y sonrió.

En sus oídos llegó una voz que le recordaba algo.

「Ha pasado un largo y agitado tiempo. Gracias, Alice.
Reunámonos nuevamente la próxima vez en el mundo real. 」

Y Kirito giró lentamente su rostro hacia el perseguidor, envuelto en oscuridad.

Parecía que sus intenciones no dudaban ni un poco, y parecía que en un poco más el espacio vacío entre ellos brillaba.

“…… Kirito…”

Este es un enemigo que ni siquiera tú puedes derrotar con un ataque habitual.

Alice pensó eso, frunciendo los labios.

Pero de repente una voz vino detrás de ella.

“Está bien, Alice-san”.

Dándose la vuelta, vio a una chica real parada allí, vestida con una armadura de color perla.

“Asuna…”

Asuna, con su cabello castaño revoloteando contra el viento, golpeó suavemente a Alice en la espalda.

“Solo confiemos en Kirito, bueno, tenemos que apresurarnos al World End Altar”.

“Si…….”

Y a pesar de que ella asintió con la cabeza, no estaba del todo confiada.

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Alice se dirigió hacia el sur, mirando los “Muros del World End”, extendiéndose a lo largo de todo el horizonte, y una isla blanca flotando frente a ella.

“…… Probablemente, el Word End Altar es esa isla flotante, pero ¿cómo llegaremos a una altura tan grande? Ya no tenemos dragones.

“Entonces déjamelo a mí”.

Asuna asintió, y luego de su vaina en su cintura sacó una espada brillante y delgada.

Lo dirigió directamente a la isla voladora, inclinó la cabeza y cerró los ojos.

De repente, se escuchó el canto de los ángeles, al igual que la noche anterior, durante el ataque del ejército del Dark Territory: un “Hyah” resonante y ruidosa.

Una luz de siete colores cayó directamente del cielo al desierto.

Con un sonido pesado, una placa blanca se levantó directamente de la arena frente a ellos.

¡Gon, ho-ho-ho-gon!

El sonido se repetía, como un eco, y después de la primera apareció un segunda placa, un poco más alta, y una más y otra más.

Ante los ojos de Alice, con una velocidad impresionante, apareció una escalera de piedra blanca, que en solo diez segundos alcanzó el cielo ante la isla flotante.

Después de completar la manipulación del entorno, Asuna, aun sosteniendo su espada, cayó de rodillas sobre la arena y tragó saliva.

“¡¡Oh, Asuna……!!”

“Apu… Apurémonos… solo quedan ocho minutos antes de que se desconecte el altar…”

¿Desconecte…?

Alice no entendió el significado de la palabra, pero antes de que pudiera preguntarlo, retiró su brazo derecho. Asuna logró levantarse por sí sola y comenzó a subir los escalones de piedra, por lo que Alice corrió tras ella. Mientras huía, miró al espadachín negro enfrentándose al perseguidor en el cielo de atrás.

Kirito. Hay tantas cosas que quiero contarte y que me gustaría saber de ti. Asegúrate de ganar. Gana para que reaparezcas frente a mí.

***

El espectáculo de una escalera altísima que conducía desde el desierto gris a la isla flotante de donde se sostenía, y las dos espadachines corriendo hacía allí, era seductoramente hermoso, poético y lleno de un profundo simbolismo.

Tomé esta imagen en mi cerebro y la fundí en las profundidades de mi pecho.

Alice. Asuna.

Así que…… es hora de decir adiós.

No le dije a Asuna que en diez minutos la aceleración aumentará cinco millones de veces en comparación con la realidad, y si no escapaba, tendría que pasar 200 años en este mundo. Fue porque-

Porque al saber esto, Asuna y Alice pelearían a mi lado. Y luego no podrían ser salvadas en el tiempo asignado.

En ese momento, cuando me di cuenta de las propiedades del perseguidor Alice, su rareza me hizo estremecer.

No, expresiones como “propiedades” eran inaceptables aquí. Porque no lo eran, era solo eso. El Agujero negro, absorbía toda la información y no permitía escapar ni siquiera un gramo de luz.

La probabilidad de que fuera posible acabar un enemigo así, después de lo cual fuera seguro escapar con ambas compañeras de viaje, e incluso mantenerme dentro del límite de tiempo, era extremadamente pequeña. Esto de por sí determinaba la prioridad de mis tareas.

Proporcionarles a Asuna y Alice una Desconexión de Underworld.
No hay otros propósitos excepto este. Ninguno.

Apenas guardé una hermosa vista de este momento, como una imagen, di la vuelta y vi la figura del enemigo en frente.

Hasta este punto, “eso” seguía siendo para mí una entidad completamente incomprensible.

Un humano. Quizás, en esto puedo estar seguro.

Sin embargo, esto era lo único que comprendía.

Las características faciales de las configuraciones explícitamente manuales de su avatar pueden describirse como “un hombre blanco promedio”. Todo era normal, sin nada característico. Solo puedo decir que es de piel blanca, ojos azules y cabello dorado.

El físico constitución también es muy común en los hombres blancos. Su cuerpo, escondido detrás del camuflaje militar, no era obeso ni delgado. Si este hombre era un soldado, no podría decirlo con certeza. Después de todo, el patrón de camuflaje gris oscuro, pintado en la parte superior e inferior de su chaqueta, se movía constantemente, como una especie de baba. Además, a la izquierda, en su cintura, colgaba una espada larga, aparentemente una al nivel de un arma sagrada.

De Asuna escuché que este tipo es un miembro de las Fuerzas Especiales que atacaron Ocean Turtle. Entonces, él debería ser solo un mercenario, quien fue reclutado con dinero por organizaciones o compañías que buscan adquirir tecnologías relacionadas con Flutlights humanos. Sin embargo, estando tan cerca de él, apenas podía creer que la persona que me miraba indiferente, con sus ojos, estuviera guiado solo por un interés tan pragmático. No, yo, sobre todo, no sentía que fuera un hombre.

Al observar y pensar un poco, abrí mi boca.

“…… ¿Quién eres?”

La respuesta vino al instante. Con una voz suave y ligeramente metalizada, el hombre dijo.

“Soy quien robará, saqueará, y tomará tu vida”.

Y luego el aura azul-negra que rodeaba a esa persona comenzó a encogerse y expandirse. Sentí que el viento soplaba detrás de mí. El aire… no, la información que formaba este mundo era absorbida en la oscuridad.

“¿Qué quieres?”

“Almas.”

Con cada palabra, la oscuridad absorbía más y más. Y no solo información del mundo que nos rodeaba. Mi propia conciencia era atraída a este vacío.

De repente, en la cara de la persona, vi algo molesto. Una sonrisa que no reflejaba emoción, sino la pregunta: “¿Y tú quién eres? ¿Por qué estás aquí? ¿Con qué derecho estás frente a mí?”

¿Soy ─ alguien?

El valiente que descendió a underworld? Para nada.

¿Un caballero que defiende el Imperio Humano? No.

Cada vez que una negación aparecía en mi cabeza, sentía que estaba perdiendo algo, ya que estaba siendo absorbido. Pero por alguna razón no pude dejar de pensar.

¿El héroe que pasó el juego de la Muerte, SAO? No.

¿El jugador más fuerte de VRMMO? No.

¿”El Espadachín negro”? “El Dual Blades”? No, no.

No soy nada de eso.

Entonces, ¿quién soy…?

 

De repente, en el momento en que mi mente casi se apaga.

Escuché la voz nostálgica de alguien llamándome por mi nombre.

Levanté lentamente la cara, que inconscientemente bajé, y repetí lo que había escuchado.

“Soy Kirito, Kirito el espadachín”

¡B~ch~hh!

Chispas de luz se dispersaron y atravesaron los tentáculos oscuros que casi me atrapaban. Los pensamientos se aclararon inmediatamente.

¿Qué fue eso fenómeno de hace un momento?
Este tipo – interfiere directamente las conciencias entre de dos STL?

Levantando una densa barrera mágica, miré los ojos de un hombre. Solo había vacío. Absorbiendo los corazones de los demás, una oscuridad sin fondo.

“¿…Y tu nombre…?”

Pregunté inconscientemente.

Después de pensarlo brevemente, el hombre dijo:

“Gabriel. Mi nombre es Gabriel Miller”.

Adiviné intuitivamente que este no era el apodo del avatar, sino el nombre real de ésta persona.

En solo un par de segundos su apariencia había cambiado. Sus ojos se desvanecieron y se volvieron despiadados. Sus labios eran tan delgados que formaron rasguños en sus mejillas.

Al mismo tiempo que su rostro volvió a su apariencia original, el aura de oscuridad que envolvía su cuerpo se condensó repentinamente.

Entonces finalmente noté que el brazo derecha del hombre desapareció de su hombro. La oscuridad en espiral, que permanecía en lugar de su mano, alcanzó la vaina a la izquierda de su cadera.

La espada, sacada con un moderado sonido, no era una espada real.

Sino una oscuridad vacía, como una llama negra, que estalló alrededor de un metro. Es cierto, la esencia encarnada del vacío.

Con un extraño sonido tembloroso, el hombre tomó la espada desde la oscuridad, era una hecha de sombras.

Saqué ambas espadas de mi espalda, acercándome gradualmente. En la mano izquierda está la Blue Rose Sword. A la derecha está la Night Sky Sword.

Aunque eran del mismo color negro, la Night Sky Sword, forjada de una rama del Gigas Cedar, era diferente. Mientras su espada reflejaba la luz del Solus, como un cristal negro, la espada del hombre era negra, como si un pedazo de espacio estuviera simplemente forjado. Ni siquiera estaba al nivel del “amigable cuchillo” de PoH, el Mate Chopper, con la capacidad de absorber recursos.

Pero no importa cuán inusual fuera, no había vuelta atrás. Tenía que detener al enemigo hasta que Asuna y Alice terminaran de subir las escaleras de unos cientos de metros.

“…… ¡Adelante, Gabriel!”

Grité el nombre del enemigo, y el dobladillo de mi abrigo se había convertido en alas.

Acercándome rápidamente, crucé las espadas frente a mí.

“¡¡Generate all the Elements!!”

Generando docenas de elementos de todo tipo que me rodeaban como una nube, los descargué todos al mismo tiempo con un grito agudo:

“¡¡Discharge!!”

Una flecha de fuego, una lanza de agua, una cuchilla de aire y muchos otros destellos de colores se precipitaron por el aire.

Apunté con las espadas en ambas manos para completar el arte sagrado con un golpe.

Gabriel Miller ni siquiera trató de evadirlo.

Riendo, él solo extendió sus manos a los lados.

Las luces de ocho colores atravesaron su cuerpo envuelto en una oscuridad de color azul oscuro.

Su cuerpo se tambaleó, y sin dudarlo, las espadas en mis manos izquierda y derecha atravesaron la mitad de su cuerpo a nivel del  pecho. Una baba oscura se dispersó por el impacto, dejando en mi piel una sensación de frío donde fue tocada por ella.

Después de volar cierta distancia, di vuelta bruscamente.

Mis ojos se agrandaron.

La oscuridad, destrozada por el impacto en formas irregulares, fue retirada, y Gabriel, estando ileso, dio la vuelta hacia mí. No había ni un rasguño en la chaqueta que ocultaba su cuerpo.

Y entonces.

El hombre absorbió completamente los ataques elementales cortantes del hielo, perforantes del fuego, desgarradores del viento, aplastantes del agua, incrustadores del metal, afilados del cristal, benditos de la luz y malditos de la oscuridad.

Pero en mi hombro derecho, que en el momento de la colisión tocó los trozos de vacío, la tela del abrigo y la carne debajo desaparecieron, mientras la sangre fresca brotaba y salpicaba.

 

***

Gabriel Miller observó a Alice y la otra chica que corría por la escalera de piedra blanca que colgaba en el aire y supuso que llegarían a la Consola del Sistema en cinco minutos aproximadamente.

Por lo tanto, era imposible permitir que esta persona molesta, que apareció repentinamente, empezara una batalla. Sería lógico neutralizarlo de inmediato y dirigirse a la isla flotante. Pero Gabriel se mantuvo en su lugar, porque sintió cierto interés en su nuevo enemigo.

A primera vista, es solo un chico.
Comparado con el hábil espadachín con el que peleé antes, y que me derrotó, este no es para nada aterrador. Probablemente al igual que “Sinon”, es un jugador japonés de VRMMO, que colabora con RATH, pero aun así esa chica abrumaba más.
Podría pensar que este chico aún no ha liberado todo su espíritu de lucha.

Solo por un breve momento, al principio Gabriel se sintió un poco atormentado, pero después de eso, el tormento pareció acabarse. Desde ese momento, el chico repelió los tentáculos de la conciencia de Gabriel, como si estuviera envuelto en un capullo impenetrable. Y luchar con un enemigo cuyo corazón no puedes degustar no era para nada divertido.

Luego pensó en destruirlo inmediatamente y finalmente alcanzar a Alice.

Pero tan pronto como vio que el joven convirtió el dobladillo de su abrigo en alas y manipuló la magia de muchos elementos al mismo tiempo, cambió ligeramente de opinión. Porque se dio cuenta de que este chico está acostumbrado a este mundo.

Después de llevarse a Alice y huir al tercer mundo con la tecnología del STL en sus manos, trabajaría para crear su propio mundo virtual que satisfaga todas sus necesidades. Para hacer esto de manera efectiva, sería una buena idea adoptar la técnica para controlar el mundo que tenía este joven.

Y para esto, primero que todo, necesito romper su escudo mágico.

Gabriel le dijo con una sonrisa al chico japonés de traje negro:

“Te daré tres minutos”. Entretenme.”

***

“… qué generoso”.

Murmuré, pasando las yemas de los dedos por mi hombro derecho para sanar la herida.

Por otro lado, Gabriel Miller poseía una enorme regeneración. Y es inmune a los ataques de cualquier elemento.

No, en realidad, hay uno al que no es vulnerable. Su mano derecha se le fue arrebatada precisamente por Sinon, con quien se había enfrentado antes que yo. Ella, al parecer, logró crear la encarnación de su amada Hécate II y dispararle. En otras palabras, Gabriel no puede absorber el ataque con el atributo de “disparo”.

La razón de esto probablemente se relacionaba con su atuendo paramilitar. Por su propia experiencia en el mundo real, conocía el poder objetivo de un rifle de francotirador, y su mente no podía deshacer el daño de un disparo, aun si se estaba hecho con el poder de la encarnación.

Sin embargo, la técnica de usar armas de fuego en este mundo era posible para ella, porque Sinon estaba relacionada con tal arma. Si no hubiera tenido éxito, bueno, creo que por lo menos habría estado armada, pero no le serviría de mucho.

En resumen, aparte del atributo de “disparo”, necesitaba encontrar algo inusual que esta persona reconociera como daño.

Al menos Gabriel era un hombre. Era necesario entender cómo vive, qué quiere y por qué vino aquí.

Sosteniendo la espada en cada una de mis manos, me reí y dije:

“Te voy a entretener, no lo dudes”.

***

¿Qué demonios le está dando esta confianza?

¿Ha estado tanto tiempo en Underworld y tan acostumbrado al sistema de este mundo que había olvidado que solo era un chico jugando? ¿Cómo puede reírse cuando observa que ambas espadas, en las que confía, y toda esta magia brillante, son inútiles contra mí?

Pensó Gabriel, sintiendo algo de incomodidad por la actitud del joven, que no mostraba miedo, y parece que a toda costa ganaba tiempo.

Morirá aquí – en realidad, su cuerpo no recibirá heridas.
Sabiendo esto, va a intensificar la batalla hasta que su novia saque a Alice.
Aún así, él es solo un niño estúpido. No soportará tres minutos.

Agitando una cuchilla cubierta con una oscuridad ondeante en su mano derecha y respaldado por su fuerza de voluntad, Gabriel apuñaló sin remordimiento la espalda de la criatura alada en la que estaba volando.

Al ser inicialmente una mochila, portada por Subtilizer, en el momento de hacer la conversión para poder entrar se convirtió en este monstruo y la espada, al igual que el arco que portaba Solus. Aunque controlaba la encarnación, necesitaba pararse con las dos piernas, privándolo de una sensación de estabilidad. Contra este chico usar alas sería más racional.

El monstruo emitió un pequeño grito y, arqueando su espalda, de repente fue absorbido por el vacío. Gabriel condujo una corriente de datos desde de la espada y su mano derecha hasta su espalda y forzó su imaginación.

Luego, desde sus hombros, alas negras se desplegaron como cuchillas, como las del chico. En este caso éstas simplemente formaron la capa membranosa de las alas de un murciélago y las plumas de un ave, brillando sus bordes afilados. Para mí, después de todo, sería mejor ser llamado un ángel.

“…… Te acabaré”.

Gabriel susurró al chico con frialdad.

Y entonces-

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